recibe tu pedido en 24/48 horas
Dúo de protección solar y bronceado
Protege, hidrata y luce un bronceado natural durante todo el año. Este dúo facial de myskin combina un protector solar de uso diario con un bronceador y aftersun hidratante para cuidar tu rostro antes, durante y después de la exposición solar. Ambos productos cuentan con texturas ligeras y de rápida absorción, ideales para incorporar a tu rutina facial.
El dúo incluye:
Bronceador facial hidratante y aftersun (100 ml): favorece un bronceado natural y uniforme, mientras hidrata y refresca la piel del rostro. Su fórmula no comedogénica con SPF 8 puede utilizarse antes, durante y después de la exposición solar, proporcionando una agradable sensación de confort.
Protector solar SPF 20 (100 ml): ayuda a proteger la piel del rostro frente a los efectos de la radiación solar durante todo el año, también en invierno. Su fórmula no comedogénica y su textura ligera y no grasa facilitan su incorporación a la rutina diaria de cuidado facial.
Beneficios principales:
Protección solar facial diaria: ayuda a proteger la piel del rostro frente a los efectos de la exposición al sol.
Bronceado natural: favorece un tono dorado y uniforme en el rostro.
Hidratación y frescura: contribuye a mantener la piel facial suave y confortable.
Fórmulas no comedogénicas: formuladas para no obstruir los poros y favorecer una aplicación cómoda en el rostro.
Cuidado facial complementario: combina protección solar y cuidado hidratante en una misma rutina.
Preguntas frecuentes
¿Qué es realmente el SPF y cómo funciona?
SPF son las siglas de Sun Protection Factor (Factor de Protección Solar), y su número indica cuánto tiempo puedes estar al sol sin quemarte en comparación con no llevar protección. Por ejemplo, si tu piel se enrojece en 10 minutos sin protección, con un SPF 30 teóricamente podrías estar 30 veces más tiempo (300 minutos) antes de quemarte. Sin embargo, este cálculo es solo una referencia teórica, ya que la efectividad del protector solar se ve afectada por el sudor, el agua, la fricción con la ropa y la cantidad aplicada.
¿Un SPF más alto significa que la protección dura más?
No necesariamente. Un SPF 50 filtra alrededor del 98% de los rayos UVB, mientras que un SPF 30 bloquea el 97%. La diferencia es mínima, pero lo importante es que todos los protectores deben reaplicarse cada 2 horas, sin importar el SPF. El sudor, el agua y el roce hacen que cualquier protector pierda efectividad con el tiempo.
¿Un SPF bajo no protege bien la piel?
No es cierto. Un SPF bajo, como el SPF 8 o 20, sigue ofreciendo protección, siempre y cuando se aplique correctamente y se reaplique con la frecuencia adecuada. Además, hay protectores solares con propiedades adicionales, como hidratación intensa o activación del bronceado natural, que pueden beneficiar a la piel mientras te protegen del sol.